
Menos hombres están buscando ayuda para su salud mental, aunque son los que más la necesitan. Vamos a profundizar en los problemas subyacentes y las posibles soluciones.
Primero lo primero: En Meru Health, estamos firmemente en contra de los estereotipos y suposiciones de género. Cada persona es diferente, al igual que su camino hacia una mejor salud y bienestar.
Dicho esto, cuando analizamos los datos sobre salud mental, encontramos algunas tendencias generales en aquellos que se identifican como hombres. Dos de ellas, cuando se consideran juntas, pintan un panorama preocupante: Los hombres son mucho menos propensos que las mujeres a aprovechar los servicios de salud mental y tienen casi 4 veces más probabilidades que las mujeres de suicidarse.
¿Qué está deteniendo a los hombres de obtener la ayuda que claramente necesitan? No hay una sola razón, ni tampoco acuerdo sobre la combinación de razones. A nivel poblacional, los hombres tienden a tener actitudes más negativas hacia el uso de servicios de salud mental en comparación con las mujeres. Por otro lado, estas actitudes no solo difieren entre géneros sino también entre culturas. También pueden verse afectadas por experiencias personales. (Los investigadores llaman a esto un marco bio-psico-social.)
Aun así, está claro que el ámbito de la salud mental no ha hecho un gran trabajo en conectar con los hombres donde están, y las actitudes anticuadas sobre “actuar como un hombre” han estigmatizado el cuidado para muchas personas que lo necesitan.
“Las actitudes anticuadas sobre “actuar como un hombre” han estigmatizado el cuidado para muchas personas que lo necesitan.”
Aparte del peaje mental que supone



